23.6.08

Una ciudad llena de...


Espadas de cristal.

Extraño el juego
de mis tigres de bengala
con mis gatos de porcelana,
las trampas de la cabeza
y las siestas sudorosas
a la vera de tus manos
destejiendo el holocausto
de mis sueños,
de mi piel,
preparando un asesinato perfecto,
inmolando madrugadas
entre las piernas,
en la sombra áurea
de tu nuca,
de tu silencio,
comiendo los oxígenos
que tengan con que lastimarme,
cocinándome el corazón
con besos fuertes,
atando mis manos
para que no te suelte,
para que no me toque
las heridas
que hacen los perros
de mi cabeza,
mientras sacas a pasear
mi locura todas las mañanas!

Nota:
Casi salgo a inventar
los caminos licorosos
que solo tu boca crea,
casi vuelvo a creer
que sin tus manos
mi cuerpo no tendría forma!

17.6.08

Obligar...


Algo estupido.

Un juego raro se podría decir,
como una semana con doble domingo, una casa con diez pinos,
el tipo del que hablo es el mismo, siempre es el mismo,
locuta, escribe, parpadea y sueña silencios lentos,
aveces su silencio es una precipitación de palabras
que se buscan forma entre si, otras tantas
solo un garabato que le entretiene la cabeza.
Hoy en particular no sabría discernir que es exactamente
lo que le ocurre, pero cabe destacar, que no es importante
y la cuenta asimétrica de circunstancias puede desarrollarse con total normalidad, de modo que siguiendo el espíritu del lenguaje que me tomo prisionero, será como relatare lo que me venga a la gana, o bien encuentre beneficioso.
Secuestro inoportuno, una semana dispuesta
en la soledad de cuatro paredes pobladas de muebles incómodos,
un televisor inoportuno que destellaba colores
sin ninguna armonía, el mismo maldito con un cartel de mute
en la pantalla cargándolo de inutilidad.
Una radio que con mala frecuencia daba un sonido desgarrado,
constante e inexpresivo al hábitat, donde el piso frió
era mas incomodo que los malos muebles.
Dibujos sin terminar eran las decoraciones de las paredes,
que una humedad depresiva y vaga no terminaron nunca de moldear,
y la realidad de la ventana era lo único heroico,
ya que unas maderas desparejas y mal clavadas
le daban un aire irreal e histriónico, donde uno podía imaginarla
mucho mas linda que todo lo que veía a su alrededor, por eso la taparon.
Luego lo asombroso era la calidez de la cara de pasamontañas
que me hablaba despacio, claramente, con intención de ser oída,
la mala comida cortada, el tenedor de plástico, el vaso descartable,
un número de datos que lo dejan a uno sin un lugar reconocible,
las charlas jamás llegaron a ser una conversación,
si bien hubo hasta un partido de truco una noche absurda,
donde el frió le recordó a el pasamontañas que no estaba tan solo,
nada llego mas lejos que eso, y obviamente el partido lo perdí…
los momentos críticos eran los llamados más sentimentales,
teniendo que leer una nota mal escrita a punta de pistola
y sin tener que equivocarme, así que la practicaba
varias veces antes de llamar, gajes del nuevo oficio.
Y todo para acabar tapado por una almohada
que aplaque el estruendo que termine mi relato, que injusto.

5.6.08

Pulso...


Miedo.

Asesino de factor sorpresa,
una conjetura y una realidad
que viven cagandose a trompadas
maniatadas una a la otra,
siempre perdiendo,
siempre ganando una oportunidad
para volver a empezar la riña,
la maldita relación que las hace
tan débiles y tan omnipotentes,
sin diarios, sin preguntarse por que,
solo el alimento de la violenta tristeza
que las yergue,
las deja hacer conmensurable
su triste realidad de desamparos,
de búsqueda descuajada
donde nunca sabrán nombrarse,
nunca lograran reconocerse...
Nota:
La estadística es como la ropa de baño,
muestra cosas interesantes,
pero tapa lo fundamental.

19.5.08

No imagnar...


Croquis.

Otra vez la lluvia, una consecuencia de pedir
que todo esto pare de una vez,
y ahora la ciudad parece sudar mi calvario.
Un hombrecito que sigue descubriendo gestos
y marcas en un rostro que parecía conocer muy bien.
Pero cuantos juegos tendré que armar hasta llegar a cansarme
y que la primera persona, este solo en ese personaje
que todo lo dice, lo vive, lo siente y no sea a mí
a quien le digan que se cuide, que están para lo que necesite,
la primera persona es el personaje que me escribe de puño y letra,
los juegos son todos los de mi cabeza, son los mismos que le caen encima a otros humanos, que son personajes de sus historias,
las que aveces son mis dedos las que las cuentan…
parece que escribiera en laberintos de espejos,
que estuviese buscando un solo reflejo en cientos de opuestos perfectos a las facciones que me representan,
en la idealización de mi imperfecto cuerpo,
que se muta cuatro estaciones al año, je.
Si, es eso, una búsqueda incesante, un tiempo invertido en intangibilidades, que solo dejan que el tiempo corra como una quinceañera por los relojes y su tic tac, mis latidos…
Sabemos que no se puede marcar el paso en el asfalto,
solo golpear los talones, de eso debo estar cansado,
no de seguirme el paso, caminarme,
no se hacer silencios, son solo espacios para que otras palabras
se llenen del aire que no respiro.

13.5.08

Dibujando...


Polaroid.

Un hombre inmerso en la plenitud de su sillón de lectura,
bebe un café grande, humeante, siempre con esas medialunas
que come de a ratos, juega con el humo de su cigarrillo,
y espera la mirada contemplativa de la mujer que ama
del otro lado del living, sonríe tibio, cómplice,
cada vez que se descubren besándose
a miradas muy conocidas, calmas y sinceras.
Es una escena que se repite casi todas las noches,
ella solo lee en la mesa, el obviamente solo en su trono,
y es esa distancia diaria llena de silencio, de respeto,
que los llena de otros aires, lugar íntimo, propio
y solo entrelazado de miradas que lo entienden todo,
que no buscan aprobación, solo un mimo mudo,
como solo saben dar los ojos.
Son las cuatro de la mañana el hombre esta sentado en su escritorio,
ella esta en la cama jugando con los rulos de su pelo,
con sus recuerdos y se sonríe pausadamente,
se le mojan los ojos, se friega las manos.
El escribe algo que lo sorprendió breve,
luego de haber cerrado el libro,
no sabe exactamente que es lo que quiere escribir,
pero sabe la necesidad que lo empuja de a ratos
a mirar hacia un lugar fijo, y buscar en los silencios de la cabeza,
la otra frase que continúa su escrito.
Busca de a ratos un pedazo de media luna,
pero no están a su lado esta vez,
tampoco la mirada mínima y mágica que lo deja reconocerse
en un mundo real, pero sabe que esta entre papeles, palabras,
que son todo lo que lo hacen así, lento, meditabundo,
perdido en pequeñas miradas eternas que le dibujan las caras
de todos los amores que no sabe que tiene,
que llenan tantos cuadernos, tantas noches donde no buscar
hace que este ahí, sentado frente a su propia pausa,
haciéndose letras que le terminen el pasaje de las noches,
hacia una cama que fundirá todas las ausencias,
que le contaran la historia, que nunca tendrá en las manos,
en lo versátil de su pluma y su vocabulario,
tratando de dejar una huella, que jamás queda en papeles.

11.5.08

Postal...


Nota.
Has feliz a alguien,
has un asesinato perfecto,
has la cena y la cama,
limpia el lavatorio después de los dientes,
después de afeitarte o vomitar,
planta un árbol y un muerto en la casa del enemigo,
no dejes de vivir como un fantasma,
antes de encontrar tu nombre y tu especie,
y has silencio…

9.5.08

Imaginando...


Confieso, no divago...
Acepción implícita donde dejar
guardadas las formas
donde encuentro el placer ahondando
en la inquietud que tiene
la fragilidad de tu cuerpo
al esgrimir el condensado aire
que envuelve el silencio que soy,
donde madrugan los perfumes más íntimos,
las noches aquietadas en una mano
de caricias sedando piel.
Donde la esperanza juega con formas
precarias de la vida,
resguardada bajo el polvo que expande
la incertidumbre
sobre el color de los sueños.
Suma, desmedro tibio
capaz no solo de partir bañaderas,
la espesa resolución de tus hombros
se multiplican en la sed de mis manos.
Nunca acompaño la verosimilitud
de la locura con el calor de mi boca,
desenfundando una simple manera de estar
con todos los sentidos resplandeciendo
el sabor del vértigo que genera la ausencia...
Lugar donde armar pequeños castillos de naipes,
donde pasar el invierno.

Nota:
Casi imposible escribir desnudo... así,
como un sumergible ahogado en la pileta del patio...

6.5.08

Esperando...



Alguna señal...

Inhóspito seguir una línea
tan delgada como la conciencia,
la primera palabra que se siente
y ahí esta el instinto, ja!
Seguir una línea
delgada como tus aromas,
bajo los estruendos ácidos
que supuran de tanta gente.
Abierto de lado a lado
en el sutil silencio de tus manos
enmudeciendo mi espalda,
y seguir lógicamente a no repetir.
Reconocido y siendo ese sinfín
de holocaustos y años nuevos luminosos,
la copa llena que se hunde en tu labios,
lo incomparable de la equidad
de la cama a tu lado,
lo callado de los amaneceres
comidos a besos,
Y sin preguntas seguir siendo
la sutil trasparencia de los espejismos
que siempre están explicando todo
desde el otro lado,
para que nunca te pierdas
tras las líneas que escribo!

Nota:
A saber, sabor, versos,
Y por que pequeño mapa de un barrio
más que entrañable y sanguíneo
en esta tan pronunciada ciudad mía,
que se sumerge en las junglas
como en los cielos ávidos de un mundo
sin conciencia, si mas que a propósitos,
donde las distancias crecen como chicos!

5.5.08

Desatino...


Inadmisible.

Señor risueño,
me parezco a mí, cuando me quedo escondido,
también a veces me quedo espiando
con la puerta entre abierta,
como un señor jugando bajezas risueño.
La vecina de enfrente que sigue engordando,
me parezco a mí, devorando horas y telones,
perforando mí ultima vergüenza,
como una tortita con el dedo gordo de una vecina.
Muchacho que escribe inmerso en insatisfacción,
me parezco a mí, en lo repetido, en lo cansino
cuando juego con los harapos de una infancia
que aun sigue terminándose, como días,
como hojas garabateadas en los hastíos
de un muchacho escrito insatisfechamente.

4.5.08

Sinceramente...


Acepto lugar.

Después de caminar,
caminarse entre papelitos,
retazos de la memoria mal escritos
en todos los rincones de la voz
que protegen el color de una esencia,
donde más disfrutan mis palabras
el hacer juegos inverosímiles, a veces certeros.
Mejor que el café lo invites vos,
yo estoy lleno de cuadernos y malos hábitos
como para que te quedes a creer en estas greguerías,
donde nunca logro sacarme indemne,
sobrio de la fealdad con que me trata la soledad
cuando le ando esquivo y temeroso...

1.5.08

Atormentada...


Devorando orejas.

Romper lo ojos,
abrumar la conciencia
de niñas afligidas
con las manos ensangrentadas
por primera vez,
como un sueño efímero
que crece repetitivo, je!
Sin muertes,
sin niños ciegos,
y siempre volver a contar
desde cero,
como una nada lógica
educadora y promiscua,
tal asi la suerte bajo
las sabanas,
bajo las piernas
remontando historias interminables,
juegos para pródigos
y paroxidicos amantes
con la boca embadurnada
de sales y vida íntima, ja!
Hasta perder los dientes
entre ratones de la infancia,
los ojos en lo profundo
de tu boca implacable y roja,
mi espalda sumergida
en los sopores de tus caricias,
las trémulas treguas
del respiro agitado,
y caigo al suelo de los sueños,
desbaratando las pelusas
de la conciencia,
rompo los ojos, los devoro!

Nota:
Hijos, salados y dulces,
traqueteos, sulfuros desatados
dando márgenes, dando oxígenos
mas tibios que palabras flacas, cómplices,
y no recaer en el libro de las excusas,
en las manos blancas y secas del pretexto,
no suplir y cortarse la lengua,
para terminar riendo carcajadas!

30.4.08

Cargando...


Sumando apósitos.

Abrumado confín de ensueños
con las boquitas pintadas,
para esconder el ardor
de los labios consumidos,
las salivas secas
de lamerse y brillar
como fuegos en la noche, je!
Demostración de calores infernales,
principios de finales
en la sal hecha ácidos,
como para clavársela en los ojos, ju!
y no contar nunca hasta diez,
manejar la sublime transparencia
de los tuburbios
con las manos relajadas,
las pupilas atonicas de ver aun,
y una silueta haciendo mi trabajo,
mi cuerpo, mi sueño, je!
Y quien ha roto los cristales,
los silencios y mi conciencia
por una vuelta más
que no sabré contar,
que no querré volver a repetir
en las estacas del recuerdo,
ni en los recorridos
de las mascaras en la piel!

Nota:
Conjura, desazón e intrépida alquimia,
de sabores y perfumes haciendo
una carrera desmedida,
donde no sábese cual hará
el agujero en la pared, en el pecho!

27.4.08

Embriagando soles...


Desvistien
do.

Un domingo apretado que crece lento,
lánguido,
después de haber dado la vuelta del perro
más temprano que nunca,
hoy si que estaba solo.
Respiro, bandeo, insuficiente, palabra que describe perfectamente
como se sucede la realidad que veo pasarme
como un parada abandonada,
en un camino abnegado por la tristeza
y el humo del silencio.
Buscar ahora una comunión de palabras
sin pronunciarlas, para que no se me peguen en la cabeza,
y así dejarlas caer como vehículo de lectura, de exposición,
para tratar que entre un poco de luz, de aire
en este cuartito que me tiene abstenido de un mundo
que se maneja a toda velocidad, que esta lleno de ustedes.
Argumento no de batalla, más bien sujeto de una proposición
donde alguna vez quepa sin matar mil y una ves el mismo yo,
que crece por dentro, lleno de aguas, que no saben salpicar,
no mojan, aguas de ahogar, solo de ahogar.
Ya pasaron seis horas desde que me senté entre este cuaderno,
la pluma y mi cabeza que esta junto al vaso, arriba de la mesa,
mirándome como si fuera una taza de café,
esperando que la toque con los labios y pobre cabeza,
cree que la beso.
Lo primero que escribí es un poema que jamás vera la luz, creo… Después empecé un cuento, donde la muerte es seductora
y yo mas omnipotente que nunca y quiero cogerla
y que se quede ahí en mi cama, que no se muera ninguno de los dos.
Que si bien me parece un juego interesante peca de soberbio,
pero creo que por lo menos tiene un final justo.
Y por ultimo, ya satisfecho de bajar mi letra de súper yo,
me toma en forma de ataque una balacera de palabras,
formando esta catarsis con estereotipo de carta
que obviamente esta dirigida a todos los ustedes
que viven en mi cabeza, cuando no reposa arriba de una mesa, mirándome con cara de “dale que me enfrío…”
Entonces, miro mi dedo ya manchado de tinta, los borrones
y las clásicas faltas de ortografía que me acompañan
y claro, no descubro nada, no hay nada nuevo.
El domingo sigue apretándose contra el oeste del cielo,
el sol se pone bucólico, y lo único estable
parece ser la temperatura ambiente…
lo que me gusta de todo esto, que el domingo es el termómetro
de las angustias humanas y que además lo que no escribí hoy aca
es lo que pensaran todos ustedes, dentro de este mundo apretado.

26.4.08

Corriendo...


Armando.

uno nuevo,
no se si recuerdo lo que acontecía esta fábula
en fin,
ya desperdiciare tiempo,
no voy a atarme pasados ahora.
Más tarde,
también igual,
son todos mudos...

25.4.08

Somnolienta...


Caza truncada.

La saliva en el whisky, en el hielo,
en el glaciar de los bazares
que junten menos de viejitos de
porcelana,
la fina porcelana de tu voz
abriendo abrazos exquisitos,
tejiendo noches menos trémulas
infinito
canal de aves y un tango fetal
clavado en la nursery de los sueños
postizos
como serian mis ojos sin querer verte
y tal vez son solo palabras montando
juegos
que recuerdan la noche de otro departamento
de tronco igual
y chica desbarrancando
mientras el poeta limpiaba y la otra chica
miraba
que aveces es cierto,
me falta una palabra
y en otras no me atrevo a ella
simplemente
poco saben de la bailarina
el poeta fuma sus gitanes
y la otra chica escribe historias
y juega a los amores
difíciles,
como los puntos cuando tejo
mirando fijo hilos que no son mis manos
abrigando algo más
satisfecho
otro chico hace esquina, pero nunca:
tampoco los poetas son diferentes
de los otros,
pero nunca
es cierto,
aun repito una negación que se hunde
en la boca apretando preguntas,
respuestas
para la vecina de enfrente que poco entiende
y tanto trabaja todo el día.
no se que hacemos aquí y
allá:
una mueca risueña en la cara pálida
del desconcierto
soplando las velitas de mí ultimo cumpleaños.

21.4.08

Satisfaciendo...


Una palabra sucia.

Manchas absurdas
de vino ciego,
de sangre fría,
dejando rastros
de lágrimas ya dulces
de tanta caída libre,
de piel confundida
de sabanas
montando espectáculos dantescos,
las manchas de mama
en el delantal,
las de la abuela
en las agujas
donde teje al crolle
la mantita que dejaremos
para su cajón,
las de mi gato
en sus ojos dorados
y las mismas
de tus besos relámpago
en mi boca,
como en la memoria,
que es una mancha
en la conciencia
siendo una mancha
más de mi locura,
manchando relojes y presentes,
manchando la reputación
que no acumule,
para no manchar
la historia que argumento
como una mancha bicolor,
entre tantas
hojas manchadas
de palabras dislocadas,
mutando a manchas
en la sangre, en la cabeza,
en la sal de vino
y la locura de jugar tan fuerte.

20.4.08

Garras...


Come soles.

Bajando angelitos
de las ramas que las nubes
dejan bajas
visitando el pueblito fantasma
de los cuentos de mi cabeza,
dejando pasar los aviones
para después buscar
piedritas imaginarias
en el cielo negro...

18.4.08

Tomando...


Lugar de presto.

Una lista de sinónimos,
realidades repetidas,
compilación absurda de viejas frases
representando pequeño
lo que realmente sucede,
hasta que alguno espira fuerte
un requejo de oxigeno irrecuperable,
nada de silbar bajito, ni ademanes menores,
giro de cuatro segundos
donde nadie imagina los años que quieras,
todo, nada, es a la vez,
quebrar el silencio en lo profundo de la madurez
en una expresión clara de ultimo atento,
desnudando un sentimiento desesperante, intimo,
donde poder mudar hasta pequeños los detalles.
Abrazos de una imaginación que perdurara
más allá de algún tiempo,
donde siempre quedan algunos
de los que saben de estas cosas,
y pum, pam, jua... sucede,
pasa tan rápido que solo mantenemos
una postura incómodamente dolorosa
durante las próximas treinta y seis horas
por lo menos, absurdos, estúpidos,
grandes amigos de algo que hoy
tomará distinta forma,
somnolencia humana,
violencia íntima y a veces silenciosa
donde hacerse un gran ultimo round
a puertas cerradas...

17.4.08

Silencios...


Tetas.

Buenos Aires hoy se encuentra amable...
Una gigantesca madre llena de tetas

Conciencia esta un poco agotada y abrumada
un largo viaje acabo con su paciencia

Los únicos dispuestos
a corresponder algún buen gesto
parecen ser los pies

Escribir sin palabras...


Carta muda.

Pánico en sobrio,
terror a la cabeza,
a respuestas certeras,
a trampas palpables,
muletillas para no saber
cayéndose unas sobre otras,
quien sabe?
Había una vez un hombrecito
sentado al borde de la madrugada,
de la tristeza, de la locura,
hubo otras en un azulejo,
en las manos
de una reina medieval,
quien sabe como,
el hombrecito sigue sentado
sobre el borde de la silla,
contra la pared
cerca de la puerta,
tras la ventana,
en la oscuridad de sus ojos,
en lo transparente de la ginebra
en el peso del humo,
en la pequeña conciencia
de un hombrecito
suicidándose en palabras agrias
realidades trémulas,
treminándose
dentro de su hombrecito.