26.12.08

Siete tacos...



La paradoja de ver la cama hecha
en un cuarto que olía a largas ausencias,
como si la feminidad fuera una corriente
que atraviesa un cable
del que cuelgan cierto numero
de bombitas coloridas desiguales...
armonía indescriptible,
abrazos que son historias vivas…
Nota:
Enroscar calecitas, por que no la lengua,
hacer juguetes de palabras
no recomienda jugar con ellos.

11.12.08

Sumergido...


Disparos, estruendo,
uno quiere el otro mata,
y así es como rearmo frases hechas
donde solo me entrarían barbaridades,
una sensación de desazón tan onda
que se me duermen las manos en sostenerla,
camas llenas de fangos y besos desembrujados,
apenas tibio esqueleto de una queja que no lleva sonidos
una misa donde mejor no abrir las rodillas
ni apoyar los ojos en los ojos de ningún piso
donde la realidad será maíz clavado en una memoria
que no sabrá desatar un fardo tan errado.
Quiero dormir en los brazos del desamparo
sin que la gracia deje de armarme realidades incrédulas,
despellejadas manos, tejiendo un futuro menos severo.

2.12.08

No se dormir...


Con la puerta entreabierta


No dejarme ver,
especie que me mantiene tonto
pero ileso de la incertidumbre
donde todo se pone colorado,
cuando pifia una frase, un nombre,
un hombre que deviene últimamente muy cotidiano
repetitivo en la soledad que lo cohibe,
lo deja a desvelo o pasado del mediodía
para que tenga un porque para su angustia,
un justificativo que lo cegué de la realidad
que carcome en trabajo hostil y noches rasposas,
esgrimiendo frustraciones y desencantos,
forjando un personaje que lo disimule todo lo más posible,
que sea vendible al punto
de que se crea sus propios juegos,
sus ofertas mas impostadas
para que todo lo deje solo otra vez,
que se rearme el juego
que necesita este personaje funesto
para que la mañana este llena de actividades
donde no poder levantarse sea una buena opción,
y encontrar él porque en una taza de café
sea de los hallazgos mejor aventurados,
pero el camino es difícil,
así que a con los planes hechos por la noche anterior,
aun sin salir de la cama, para poder estar furioso,
otra vez personaje haciendo demasiado
bien su laburo y el otro atonito,
muriéndose de pena, mirando el reloj,
caminándose por encima hasta la ducha,
donde se promete que todo paso,
y se deja un nuevo día lleno de similitudes,
de planes vencidos en colchones cansados de sostenerlos.
Donde no morir de pie,
además de borrarle las rodillas
lo deja descarnado en una agonía
donde todos quieren ver la vida como es.

25.11.08

Nunca irse...


Ciudad de congas sobrias.

Sin presentaciones insistentes,
como justificativo
del calor de los cueros,
bajo el sopor
de tus manos flacas
y tus yemas húmedas
corriéndose de lado a lado
como un zumbido armónico, je!
De ahí tu lengua empujando
tus labios intensos,
invitando a los dientes
a que la prueben suavemente,
y sepan deslumbrarse
en una comunidad de sonidos
infinitamente cargados
del sabor de un jazz interminable, ja!
Interminable como el tamborileo
de tus senos desujetados
bajo el sueño de tus hombros indetenibles,
y pareciese hablar de ritmos, ju!
Eso mismo que fluye
en cada mueca tuya,
cada golpe caricia
en los parches
abriéndose en la estelar esencia
de los sonidos de tu sangre fuerte!
Como un sinfín de sentires
que procrean tu expresión
en todos los rincones de la luz,
en los simbióticos porqués,
de sentirte tan plagada
en el oxigeno que no querré olvidar!

Nota:
Una secuencia, imagen, posturas, je!
la posesión de tus piernas
en las bases del placer indescifrable
que armonizan todos los ritmos
de tu estirpe marcadamente inmenso
en un equilibrio que voy a omitir
y que seguiré magnificando!

18.11.08

Conozco el camino, y tengo...


Siete vueltas menos.

Entonces, vuelvo siempre,
ese seria el modo de llamar lo que pasa
si no pregúntele a mi whisky,
a mi pequeña maquina donde todo se guarda como...
en mis documentos, jejeje...
ahí hay algo mas que mío dándose vueltas,
escondiendo lagrimas en la almohada
escribiéndose en cuentos que solo me atan
un poco mas a la realidad que pasa por mi piel,
donde reconocerse es lo de menos,
el tema es no estar entre los personajes
insaciables de mi historia,
hay cosas que no recomiendo
por solo saber lo adictivas que son,
lo atravesante que sucede el presente
cuando estas parado en la vereda anterior a la que deberías,
y solo me estoy llenando la boca de amenazas,
pero no logro intimidarme, es mas,
me excitó un poco con esto.
Aunque no logre discernir sinceramente
en como es que sucede todo esto realmente,
y vuelvo el juego hacia abajo, un poco al oeste,
pero siempre desemboca en el sur
en una tarde gris de recuerdos graves,
donde la música sin estridencias es la que mejor acompaña
una suma incandescente, una cuenta apócrifa de devenires
que hacen así mi nombre y mi apellido.

17.11.08

Si insiste, pase...


Baño publico.

Con la suplica
revoloteando en la boca,
la culpa que hunde el pecho,
la desazón en los ojos opacos
y las rondas desatadas,
corriendo como las agujas
circulares y repetitivas
del reloj que se ha roto
en la conciencia, je!
Y a reír los satanases
que me abrazan y regocijan,
asi tal vez llene la ensaladera
de catastros y ensueños
tan precoces que ni muerden, ja!
Siquiera vierten sonambules
en una copa intomable,
en los sueños de la siesta,
y a cobrar, romper y re morder
los llantos amargos del presente
hecho un éxtasis a disolverse,
una tripa clavada en el ojo,
como para nunca saber que paso,
quien paso tan de largo
que tuve que aspirar su huella!

2.11.08

Vulnerable juego...


Encuentro frontal con un poeta.

Como aceptar este sucio agujero en la conciencia,
permitiendo la hipnótica recurrencia de alguna frase,
y encontrándose deliberadamente desnudo frente a el.
Como aceptar cuerdamente que los espejos reflejan
oposiciones sistemáticamente correctas,
en el juego de las reflexiones y refracciones,
y que las imágenes aparentemente opuestas,
den un resultado simbiótico e inquietante.
Como pensar peligrosamente sugestionado que uno
es casi siempre el otro, esa otredad que en los sueños
casi pornográficamente libres, invitan a degustar
el otro camino posible, alternativo;
y entonces se alza la estatura del poeta,
blanco y lívido aveces, verde y vertical,
resumiendo y rezumando desde un rincón del alma,
la contracara de la vida.
Con olor a cuartetos de cuerda y algún blues a contramano,
y toda la armonía se conjuga en un tema compartido,
dividido audazmente por la diferencia de nombres y de razas,
mientras Einstein sonríe socarronamente, ja!
Y el dedo relampagueante del poeta acusa,
señala con misericordia las tragedias, los horrores,
los amores y las iras desatadas y compartidas;
y yo sigo inventando hijos verdes, y si es posible verde seco,
que es el color de los arquitectos de la nada!
Tus cielos sobre ciudades atrozmente desbastadas
y sorprendidas, tus muchachas únicas
para mis neuronas visuales, tus imaginadas vaginas
y algunos senos entre turgentes y maternales,
dan la contranota, la contra-alma de esta inquietante
y turbia complicidad.
Por eso, por todo eso, por nada y por algo menos que nada,
digo como en los versos lunfas y lejanos “semos hermanos, viejo”
y en esa velada declaración de amor,
el mundo que inventas y reinventas cada noche,
se alza, aveces levanta vuelo libre, y se declara indemne
de matanzas y sucios enjuagues.
Y renaces limpio de alguna terapia inoportuna y obstaculizante,
esas barreras que interrumpen procazmente
el devenir paralelo y rectilíneo, entonces uno se juega
hasta el aliento y el calor de algún febrero Buenos Aires;
y siente visceral y testicularmente que el oxigeno
no es mas que un gas inerte,
y que la vida fluye de tus profundos ojos arabe-judio
de personaje urbano del otro lado del puente,
y alguien sigue diciendo sur y aceite...ja!
y el riachuelo mágicamente se convierte un una línea ígnea y plateada,
donde nadan niños haciendo crowl y flota algún desaparecido,
junto al tranvía fantasma de la línea 105; y mil nueve treinta,
es un momento mas en la ciudad que vos y yo habitamos
en mil nueve noventa y uno, en el dos mil veintiuno,
y hasta el fin de los tiempos.
Por eso y por varias cosas mas te celebro
y me celebro carne de nuestra carne!

29.10.08

Doce lunes despues...


Apenas vaciando un florero.

No es un juego esto sin velos
y menos con la boca seca,
pero ya no tengo agua en la heladera...
también siento la presión sanguínea golpeando fuerte
techos que solo van a saber romperse.
Una catástrofe que no va a desatarse
pero que si sabe como dejar huellas,
rastros no encontrables mañana por la mañana
una sucesión de devenires ácidos
y un muchachito pensando mucho
en todo lo que le pide a este mismo
que ya tiene la espalda vencida de estupideces,
que sabe responder, pero tiene la mochila llena
entonces no solo alcanza con barajar
y dar de nuevo
no hay juego, no hay otro,
es este hartado, el mismo de siempre
diciendo no intempestivamente,
rehusando una partida donde el final solo él lo sabe,
de ahí la dicotomía, el quiebre de cintura
nada queda al vacío, por eso mismo
muchachito agoto las cartas
y sabe decir que este juego también se agoto,
sin una cuota de soberbia, nada más que un final cantado...

24.10.08

Cuanto cuento...



Crazy Wine.
(para los que traspusieron el frío umbral de la demencia)

Ella caminaba metida en un andador gris y de madera; no era un bebe rubicundo aprendiendo a caminar. Decían que tenia alrededor de treinta y cinco años.
Ella decía que su pelo era ensortijado; claro la falta de espejos justifica la autocrítica; estaba absolutamente pelada a cero y su cabeza pequeña y azul, contrastaba siniestramente con sus ojos negros, enormes y abstractos.
Solamente se acercaba a los demás a la hora de las comidas: no podía sentarse sin ayuda y no la pedía, por eso le acercaban el plato hondo y metálico, que ella apoyaba en al madera superior del andador, comía con las manos, arrojando diariamente, los gastados cubiertos de madera lo mas lejos posible. Comía y gruñía, aunque todos sabían que hablaba, casi siempre con velocidad inaudita.
La comida espesa y oprobiante, resbalaba por su gastado jumper de lana, que usaba aunque fuera verano; cuando acababa con su pegajosa ración,
Pedía vino a los gritos, aunque sabia que solo le darían agua; bebía con desesperada convulsión, hasta ver el fondo del jarro abollado y luego entre sollozos. Gritaba que nadie podía engañarla.
- vino, solo vino, quiero vino; no entienden descerebrados - casi rugía entre sus pequeños dientes, filosos y sucios.
Este escándalo se repetía almuerzo y cena, entre las risas soeces de sus compañeros; a la tarde tomaba el te con pan viejo, con cierta elegancia que se diluía en la masa húmeda y viscosa de la “sopa” que hacia al ahogar el pan , en el jarro de te.
Después de la cena, donde se reavivaba el rito cotidiano, venia la negación aunque no tan estridente como los primeros tiempos, a engullir las policromaticas pastillas.
Se dormía al instante como ajusticiada, aunque así era en realidad, por los medicamentos que alguna enfermera, con perfil de guardiacarceles le administraba y obligaba a tragar en su presencia; vieja loba, sabia de todos los trucos variados, escupirlas, esconderlas bajo la lengua y siempre escupirlas.
A la mañana, bien temprano, un enfermero fornido y pesado, levantaba su liviano cuerpo y lo introducía en el andador y así andaban los días, como su carrito siniestro.
Pero ella empezaba el día, que nunca supo cual era, con una muletilla que musitaba y que le había ganado el apodo de la “novia del indio”
–violencia es mentir- decía mientras sus negros ojos relumbraban en la mañana gris y seguía mascullando hacia los jardines, en busca de un banco de piedra y maldecía por no poder sentarse. La escena se repetía por la tarde, pero tenia un final mas feliz!
Generalmente a esa hora lánguida, aparecía un hombre que también tenia algo irreal en la mirada de sus ojos amarillos a la luz del sol. Su pelo largo y plateado acompasaba su paso con movimientos felinos, y la buscaba con premura por los jardines.
Casi siempre traía sucios envoltorios que ella esperaba con cierta ansiedad dislocada. Era su única visita, pero “fiel como el mal aliento”
Y así era.
Alguien se acercaba ya con paso lento; bajo su brazo había un paquete de diarios usados, pero para ella, todo brillaba plateado y ceniciento, como en una aparición pagana.
Arrastraba el andador con premura y horribles torsiones de su cuerpo delgado, afanosamente.
- Tiger, viniste- decía con voz tenue. El la abrazaba suavemente, le acariciaba la cabeza rapada, le besaba los ojos y mentía (o, no), - tenes el pelo hermoso Julia, hoy no hay humedad, sin embargo tenes rulos alucinantes...
- Tiger, viniste...
- como siempre mi amor, y vas a ver que te traje...
- dame, dame!
- Ya, mi vida – y presuroso desataba el paquete de diarios viejos, sobre el césped amarillo-verdoso.
Solo el sabia como pasar esas cosas; había un par de aros, una tanga limpia, sin planchar y un enorme botellon de vino, cubierto por una especie de lona amarillenta.
Julia quería los aros, el abrazándola tiernamente la sacaba del andador y la depositaba sobre un banco de piedra del jardín, le colgaba los aros, como quien viste a un bebe, extendía la lona amarillenta sobre el césped raído y solo después sacaba la botella de vino negro y la desfloraba hundiendo ferozmente su dedo en el gollete.
- Tiger, vamos a beber juntos...
- No princesa, vamos a iniciar un viaje que nos llevara a un lugar donde el vino no esta loco y nadie pide cerveza rubia, sin que los cielos le caigan encima.
Le dio de beber como a una criatura amada y detestable; seco sus labios violáceos después del trago y le dijo con voz cavernosa
- intenta acostarte sobre la alfombra- y la ayudaba sosteniéndola por las axilas pegajosas, con dulzura y firmeza.
- Dame mas vino Tiger – reclamo Julia con los ojos brillantes y dilatados.
- Hay tiempo nena, solo tenes que recostarte sobre esta lona, que convertiré en alfombra voladora.
- Pero entonces no mentiste, esta es la alfombrita que nos dejara viajar en paz; vos me dijiste y ahora no me acuerdo cuando.
- Si negrita; cuando hayamos terminado el vino, mejor dicho, cuando lo acabes, te acostare sobre ella y veras que fácil es volar.
- Volaremos sobre los muros y las rejas Tiger?
- Si mi vida, así será.
Julia se acostó sobre la lona mugrienta, su cabeza azul brillaba al igual que una sonrisa, que por fin nacía en su boca, en su rostro demacrado. Sus manitas crispadas no se apartaban de sus caderas, el se recostó a su lado y entonces ocurrió...
La alfombra levito suavemente.
- vamos Tiger, volemos.
- Eso intento, nena.
De pronto todo se precipito, voces estridentes evidenciaban la histeria de los captores y el olor adrenalinico impregno el aire.
Los enfermeros los rodeaban, alguien pidió – envuélvanlos en la lona, para evitar los chalecos, por ahora-
Afuera quedaban un montón de diarios viejos, un botellon de vino vacío y un estuche que podía ser de aros.
El pabellón de castigo, los recibió entre alaridos y soeces frases; de nunca mas los muros quedarían abajo-
Daba pena pensar obnubilados y sollozantes que afuera siempre estaba la libertad.

19.10.08

Cada cuanto...


Siete domingos.

Paso de a dos películas en mi cabeza,
aturdo el silencio lívido,
enrojezco mis ojos de no fijarlos,
la pregunta frecuente me frunce el seño,
y cada vez que se revuelve mi estomago
prefiero simplemente mirar hacia fuera,
y después de conseguir una respuesta en meses,
no logro conformarme, con un no.
Sigo fervientemente las fallas de mi memoria,
procuro siempre volver por las mismas veredas,
para no olvidarme de nada,
y siempre me pregunto de donde es que vuelvo,
pero no es cierto, nunca me fui de ningún lado.
Habrá nostalgia de eso,
o solo es un recurso para evitar respuestas,
un hábito imperturbablemente intimo
donde adormecer revelaciones innecesarias,
un sobrecito de respiros, para mezclar en la angustia.
Y solo por hoy prefiero reír a carcajadas
sin emitir un solo sonido, sin muecas, sin agitación,
hasta que me duela la panza y el cuello,
a ver que mueca sala hasta desconcertarme,
a preguntarme hasta cuando, no…

Nota:
Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, loco, casi vivo… (J.C.B.)

14.10.08

Despues de seis dias de tormenta...


Pintando como un espejo.

Animal vencido que aun no sabe retorcerse,
busca alivio entre libros y bares con mucho barullo
no sabe si debe emborracharse o soportar la sobriedad
de un depresivo que no concibe aceptarse,
fuma de a dos marcas, bebé tanto whisky
como tenga de dinero y algún café también,
pero se rodea y merodea en un susto ambiguo,
ama las pizzerias antiguas con mucho aceite,
camina las mismas calles como un perro
que lo pasean obligadamente y agradece no perderse,
usa las últimas horas de la noche para sincerarse
o coger, solo depende la compañía,
abusa a menudo del volumen de su equipo de música
es de barrer muy poco el living y mucho menos el cuarto,
solo lava el baño para visitas importantes
o después de un desastre biológico sanitario,
sabe alimentarse nocivamente, con sabores fuertes
basado en grasas, quesos, huevos y pimienta, todo con pimienta,
tiene una gran variedad de recursos,
todos limitados por el mismo punto; que es su propia experiencia,
ya que ni siquiera a terminado el primer año del secundario,
dado que aun debe dos materias,
es un cinéfilo desarmado,
ya que no ha visto grandes clásicos nunca,
también se lo puede llamar fotógrafo en decadencia
o estático, ya que no hace fotos hace un año,
sin dejar de amar hacerlas,
se regocija viendo el reflejo de la pantalla lleno de letras
en su copon de vino negro,
como una hermosa foto que no esta sacando,
un desdoblado pintor post inviernos,
ya que solo pinta en octubre unos cuadros dantescos
si respetamos él titulo que le dimos antes,
un respetado gastronómico por su oficio,
un tan hacedor de equipos, como de fábulas
que lo defienden de la vorágine
donde gana el dinero para su sustento,
un perplejo enamorado de su gato
solo por ser negro, dócil y único,
alguien que si sabe guardar silencio,
cumplir una palabra hasta el dolor más ocio,
un animal aun inconcluso, dado que se plantea
una impersonalidad que logra corroerlo,
llevarlo al hostil lugar de un laberinto auto creado
donde no logra reconocerse,
no sabe dónde dejo las manos que lo hacen
y defienden fervientemente de el mismo
un no-personaje,
y sí un animal llamado humano, con un nombre y un apellido
que lo diferencie de una masa,
un resto de humanidad que solo va a cuidarlo.
Animal vencido para renovarse, para romper el personaje.

10.10.08

Camastros para dormir con sueños desesperados...




Ud. –
Que cosas no pueden faltar en una cena?
Su almohada –
Pan, vino, alguna salsa, con velas mejor,
no soy muy pretenciosa, me importa lo que como en si,
y con quien lo hago
Ud. –
Me gusta que me miren a los ojos
Su almohada –
Pero eso es muy peligroso,
es decir, se pueden instalar allí.
Ud. –
Asumo el riesgo, ya que es mutuo.
Su almohada –
Mi abuela te diría que sos un comunista tupa maro, jajaja
Ud. –
Mmm, si.
Su almohada –
Yo solo quiero sentir sin espacios ni tiempos, el amor es otra cosa, lo se.
Ud. –
Que es lo primero que haces después de hacer el amor?
Su almohada –
Iba a decir fumar un pucho, pero lo primero es manifestar que me rendí en los brazos del otro.
Siempre hay un espacio de silencio y de inacción.
Ud. –
Buen momento.
Su almohada –
Como si siguiera existiendo dentro del otro que es yo,
y que aun está dentro mío.
Ud. –
Vos te das cuenta que somos un par de letras
y son las dos de la mañana y seguimos aca?
Su almohada –
Me tiembla la boca por besarte.
Ud. –
Bueno, la verdad que la esencia, puede ser veneno para unos
y viceversa para otros…
Su almohada –
Como me tomarías ahora ?
Ud. –
De frente,
te envolvería con los brazos,
Su almohada –
Mmm…
Ud. –
Uno a lo largo de la espalda y otro en la cintura
y en la cola, contra mi cuerpo,
Su almohada –
Recorro poco a poco tu cuello con las manos,
acaricio tu pecho,
Ud. –
Buscando tu piel, la columna de tu espalda
contra mi mano, que la recorre,
Su almohada –
Siento tu respiración, e intento no despertarte
Ud. –
Tu nuca, tu pelo, tu olor, éxtasis...
tu boca, tu saliva, tus axilas, tu respiración,
Su almohada –
Te toco los parpados con la punta de la lengua,
te miro, te admiro
Ud. –
Tus ojos vidriosos,
tus parpados tratando de taparlos,
pero también quieren mirarme,
Su almohada –
Vos sabes que estoy
Ud. –
Te beso, me gusta tu lengua,
su humedad, la temperatura de tu boca,
Su almohada –
Sentís mi olor y sonreís entre dormido
también rió
Ud. –
Tus manos que me aprietan por ahí, en algún lugar,
sentir que juntas las piernas,
tu piel, tu sonrisa, estas colorada,
Su almohada –
Te beso suave la boca
Ud. –
El deseo es algo que nos deja atónitos,
sin poder detenernos,
Su almohada –
Muerdo tus labios,
los toco con los míos,
Ud. –
Te alzo y te beso, te reís, te sostengo,
me rió, te miro, te sonrojas más,
te desnudo lentamente,
Su almohada –
Bajo despacio, beso los huesos de tus hombros,
mientras recorro con mis manos el costado de tu existencia,
Ud. –
Y me das lengüetazos, y yo también
sabemos que será irreparable,
Su almohada –
Me deslizo suave a tu ombligo beso tu vientre,
muerdo los costados de tus piernas junto a tu sexo,
Ud. –
Quiero ver los músculos de tu cuerpo contraerse en un orgasmo
Su almohada –
Beso sobre tu sexo, y vos sentís,
lo rozo con el mentón
y morís por que llegue a cada rincón,
Ud. –
Paso mi mano por tu espalda y por tus parpados,
te acaricio el cuello,
Su almohada –
Pero vuelvo a tu boca, te miro,
me siento sobre vos, casi sin moverme
y quiero que me pidas que me mueva, que te haga sentir
y no respondo
Ud. –
Bajo entre tus senos,
te acaricio la panza, la cadera, el pubis,
Su almohada –
Hasta que entiendes que estamos en un movimiento perpetuo
te sentas, tomas mi espalda con tu manos,
yo sigo sobre vos y vos muy adentro mío,
Ud. –
Me llevas en sensaciones nunca recorridas,
me arma y desarma,
Su almohada –
Nunca puteaste a alguien porque sentís que la amas…
Ud. –
Solo espero el sonido de tu cuerpo, descansando sobre mí...
Su almohada –
Yo solo que no te despiertes, por que no encontraras consuelo…

6.10.08

Atardecer de un domingo...


Fracturado.

Descartar, volver,
me amplifica en un campo sin márgenes
predeterminados, una sensación que me carga
en absoluto de un frío vertebral casi inexplicable,
una carta rota que explica simuladamente
un último devenir que pide justificaciones
a varias voces, varios míos desacertados
en los porqués que arrastro sin silencios, pero aun así
extremadamente vacíos de explicaciones,
no callarse en estos casos no implica
que una omisión sea una trampa,
es una lista interminable de omitidas medias faltas,
entonces recapitular me pone en lugares
realmente llenos de corrosión, raspones y mismos etc.
Donde mi poca capacidad de,
me limita a que no se sepa nunca todo en su real magnitud
muchas veces no tengo él epilogo de mis madrugadas
en las frágiles retinas de la memoria,
tal vez si los contextos, pero suelen perderse
gran cantidad de detalles mañana por la tarde
que es el mejor horario para despertarme...
para esa etapa ya aprendí que preguntar
no genera soluciones fehacientes,
ya que el resto cargaba con una dicotomía importante
respecto de su estado y aceptación de lo sucedido
puesto que así es como lucho en saber tantas veces
cosas que nadie sabe, otras tantas llevo en la boca
una secuencia que no debo contar, no debo abusar
de los hallazgos de la memoria,
aun así sea muy memorable todo,
soy un animal prácticamente nocturno
que no sabe desaprovechar su limitada condición,
en fin, es uno de los pocos juegos
que me quedan con vida, en esta parafernalia sin recreos
en la que estoy no sutilmente sumergido...

1.10.08

Me lo dijieron el siglo pasado...


Y aun es cierto,
el lujo es vulgaridad...
Imagen: El Tomy.

26.9.08

Bares...


Sin presagios.

Cartas, una carta a la ayuda,
un lugar donde dejar de estar atado
a las malas costumbres donde la ausencia de colores
se transforma en faltas,
en olores fuertes que impregnan él oxigeno
y son solo imaginaciones acertadas,
convicciones disfrazadas donde se agota la negación,
pero es ahí donde nace la temperamental
transgresión donde suelo caer siempre en mis mismas trampas,
donde de pronto el cuarto donde tengo que moverme
se ha achicado progresivamente y temo no encontrar la puerta,
temo tantas cosas que ando de espaldas,
no para que algo me sorprenda,
sino más bien por que no quiero ver nada de antemano,
una de las cualidades de la cobardía, temer a tener miedo, je, je!
Desnudez inimaginada, andar dejando tanta intima sinceridad
en cartas sin papel, sin tinta, hasta que la termine
y me anime a imprimir el hartazgo
que trato de descifrar en estas líneas,
y mas bien trato de no imaginar mas en silencio, de ahí que salto
a escribir vorazmente, una descripción a priori de lo que esta
tomando por asalto mi garganta y parte de mí pecho,
yo solo me animo a tomar whisky y malas decisiones, ja!
Hasta que algunas veces me cegó y pido un canal de desatinos
donde los errores no sean de notarse y pueda revolear
todos estos fantasmas y malos hábitos lo mas lejos posible,
y poder volver, dejarme un poco mas cerca la próxima vez,
para no tener que justificarme en tormentas o amaneceres oscuros...

21.9.08

Simplemente...


Intitulable.

Una queja de silencio tras mi oído,
maneja las manos de un fantasma que conozco bien,
que bien conoce las formas de mi espalda,
donde tiene devoción en dejar susurros,
pequeñas frases llenas de olores fuertes
y aun así agradables, donde empiezan todos los juegos,
este por particular tiene, que ya no quiero,
que mi habito esta viejo, cansino y malhumorado,
y de todos modos algo me provoca una curiosidad infernal,
una necesidad de ver algo mas haya de mis básicos límites,
pero es la última excusa que vengo repitiendo
sin sol en los resultados, igual tampoco uso
nubes negras, prefiero sinceramente las tormentas...
donde realmente si veo míos dando vueltas, estallidos,
pequeñas formas de reconocimiento, donde nada me queda
pero son muy mías, aun dejando un lindo vacío por recorrer,
una obstinada sucesión donde siempre caigo
lleno de ambigüedad, y una esperanza tonta como todas
para reaparecer sentado, atonito, parafraseando
una lista interminable de posibles mal manejados,
hechos trizas en una noche donde apure las cuerdas
de esta garganta áspera y no sé que decirme antes de dormir
y se regenera él círculo, por que no me voy nada a dormir,
quiero escuchar eso que no puedo decir,
entonces me revuelvo, me busco, me embriago
a ver si no es por niño, y si por loco que al menos
me digo la verdad, pero el alcohol me excita
y luego me duerme inmediatamente,
y además nunca recuerdo lo que digo en una borrachera,
ni siquiera lo que hago, en fin, será la próxima noche,
esta noche...
o ninguna de estas que se pasan de largo el peldaño...

12.9.08

A Saber...


Lento animal nocturno.

Cacería entre el culpable y la culpa
de un ego mancillado en los mismos vidriosos ojos
por donde transcurre este relato,
el luto permitido y un egoísmo que desconozco
hasta que me pega fuerte en la sien,
y debo bajar la cabeza, no mirarme fijo por un rato,
aveces soy capaz de pegarme
cuando me dejo caer tan bajo,
pero la simple aceptación de la realidad
ciertas veces me da un asco interminable,
vergüenzas de esas que dan escalofríos,
contorciones si se quiere,
entonces no me queda mas que enfurecerme,
llenar el recuerdo de puñalitos dando latigazos
en los recovecos donde estaba el polvo de tu esencia,
de donde no va a sacarte ningún corte por severo que sea,
y de todos modos siento amarga la saliva cuando te pienso
ya libre al fin, libre de mis tormentos,
caminando un domingo al mediodía,
con una sonrisa y un hombre que no es
este hombrecito que soy,
y me duele la boca, el entrepiernas,
soy un herido, un auto herido
que se acaba de reconocer en esta condición,
y estoy rabiosamente dolorido,
se me caen las piernas para delante y giro turbulento,
no sé dejarme caer para que esto no se termine
antes que me lo merezca,
pero también descubro que no te podré llamar,
no quiero que me cuentes tus paseos matinales,
me moriría al teléfono, seria muy grotesco,
pero no aparecer me da una sensación
que no-tenia prevista esta vez,
como cuando todas las partidas las gana él más noble,
ahí es donde me quedo sin cartas, sin velos...
no tengo comparaciones con tu persona...

27.8.08

Madrugadas, recetas y...


Cartas de chocolate

También desvarían
las manchas en los ojos
en los tintes de la voz
un tiempo rompiéndose
en pasillos, desvanes
y trucos de hemoterapia...

un vestigio también deja la hoja en blanco cuando sale...

El Gomia Franchute, jeje...

25.8.08

Divagando...


Convergencias.

Hacer una pequeña lista de cosas
que aun pudiesen
dejarme incomodo
del mi mismo que no combato,
como dejar crecer
la panza y algunos granos
para el verano,
el gas abierto,
la puerta sin llave
el paquete de puchos
sin arrugar
pero vacío,
la fuente vacía en la heladera,
la canilla haciendo ritmos
irrepetibles,
el botón del baño
mal cerrado,
mis mañas debajo de la almohada,
mis manos en los bolsillos de otro,
la billetera vacía
como una lanza de medianoche
que pueda salvarme la vida, jua!
tantas listas como recuerdos
me queden sin mojar,
en el café con leche que no tomo,
las medias lunas dándose vuelta
sin tetas, sin ganas,
mama quemando
las milanesas de la infancia,
papa rompiendo púas
y manos amigas,
tantos silencios haciendo cola
por un abrazo escuálido,
mi Marte hecho mierda
de sábado por la noche,
la ginebra ya se acabo
y yo nunca acabo adentro,
debería callar un poco menos
y no decir greguerias,
que chipi chipi
se durmió de costado,
que te quiero y no se como se hace,
aun así
somos la misma sombra,
el mismo no mito,
desmitificando
las mentiras de algún borracho
que me quiere mas que yo...