27.8.08

Madrugadas, recetas y...


Cartas de chocolate

También desvarían
las manchas en los ojos
en los tintes de la voz
un tiempo rompiéndose
en pasillos, desvanes
y trucos de hemoterapia...

un vestigio también deja la hoja en blanco cuando sale...

El Gomia Franchute, jeje...

25.8.08

Divagando...


Convergencias.

Hacer una pequeña lista de cosas
que aun pudiesen
dejarme incomodo
del mi mismo que no combato,
como dejar crecer
la panza y algunos granos
para el verano,
el gas abierto,
la puerta sin llave
el paquete de puchos
sin arrugar
pero vacío,
la fuente vacía en la heladera,
la canilla haciendo ritmos
irrepetibles,
el botón del baño
mal cerrado,
mis mañas debajo de la almohada,
mis manos en los bolsillos de otro,
la billetera vacía
como una lanza de medianoche
que pueda salvarme la vida, jua!
tantas listas como recuerdos
me queden sin mojar,
en el café con leche que no tomo,
las medias lunas dándose vuelta
sin tetas, sin ganas,
mama quemando
las milanesas de la infancia,
papa rompiendo púas
y manos amigas,
tantos silencios haciendo cola
por un abrazo escuálido,
mi Marte hecho mierda
de sábado por la noche,
la ginebra ya se acabo
y yo nunca acabo adentro,
debería callar un poco menos
y no decir greguerias,
que chipi chipi
se durmió de costado,
que te quiero y no se como se hace,
aun así
somos la misma sombra,
el mismo no mito,
desmitificando
las mentiras de algún borracho
que me quiere mas que yo...

27.7.08

Algunos domingos son como...


Patos cazadores.

La similitud de peligro
en lo hipnótico
de un río manso,
una pequeña tregua
que no aconseja
relajarse demasiado...
repone cabezas,
desajusta idem´s
porquerías y aplausos que caminan
saludando espontáneos,
si salgo y tiro servilletas,
aun así caminando felino, audaz,
desconcierto algunas baldosas
pero no los pies,
los ojos restallando
como vidrieras,
iras y desenfrenos compartidos, rotos...
solo si no te has salvado
de una suma de omnipotencia,
déjame escribir una línea putrefacta,
perpleja en el sopor rancio
con el que salen tus mentiras
llenas de colores bipolares,
las vergonzosas insignias
desglosan la próxima pobre calumnia
que se abraza espantosamente
con las sombras, muere,
y crea un emblema
cargado de desgracias ajenas,
donde simplemente preferiría matarte...

24.7.08

Un pasado...


Cegando trenes.

Ojos y cueros
en las manos del desencuentro,
vaciando botellas
tejiendo sustos
y amordazando caricias,
quitándole ruidos
a las sombras de la cabeza,
que siguen haciendo
carreras de triciclos clonados
a los asesinos del tiqui-taca,
robándole pulgas
a los perros de la calle,
bebiendo leche fresca
a los pies de los paredones
de baldíos mugrosos,
no sin antes
apropiarse de las migas de pan
que el abuelo guarda
en los bolsillos,
tejiendo bufandas
con los hilos de la conciencia,
para que el invierno
de la locura
no las sorprenda desabrigadas,
aullando culpas,
asesinando madrugadas!

Nota:
Abriendo y cerrando libros sucios,
haciéndolos puerta y colectivo
también sucios,
como un juego de excusas
y abrazos descentralizando
los miedos del cariño,
las fobias de quererte demasiado!

20.7.08

Un amanecer...


Obstinado.

Destapa papeles,
mancha mesas,
un mocoso con desenfrenos viejos,
maniatando bares, camas,
pasillos interminables,
baños llenos de ganas de salir rapidito.
Un mensaje siempre guarda un pensamiento calculador,
lleno de hábitos que corren más rápido que la sorpresa,
aun divino tesoro que puede cambiarnos
de vereda rápidamente.
Desencontrarnos de ese pendejo que nos mantiene ágiles.
Nunca cambian las manos que hacen nuestro paso,
solo se cansan.
Destapar papeles solo para llenarlos
de agarradas con mi lengua,
mis retorcijones son los que manchan las mesas,
las caricaturas que soy después de perder las tapas,
por no cerrar los papeles de mi lengua disparando
un sulfuro cargado de esta,
mi ignorancia,
para poder pasar por debajo de algunos puentes...

16.7.08

Un tiempo...


Aberraciones.

Buscar hablar con la hora,
ya se sabe que el reloj no da respuestas a esta altura…
y después de todo suena lógico, ¿cierto?
Ayer un hombre estuvo por más de dos horas
mirando, contemplando a otro
que en la vereda de enfrente a el,
estaba reuniendo hojas y la suciedad que habitaba
en lo que se puede llamar el frente de su casa,
que vale destacar que es un lugar ajeno a su propiedad,
este observador se preguntaba que tipo de preguntas
no tendría aquel hombre que destinaba horas de su vida
a la ignota tarea de despejar un lugar publico que el mismo
más allá de la tarea realizada no le daría ningún uso,
sabia que no era nada de sentido común, ya que en esta ciudad
esta casi mal visto…
después de librar su imaginación, despejo de las suposiciones
a la supuesta mujer del barredor, tal vez cabía mejor la opción
de una aterrante soledad, o la falta de luz, como para la radio
una tarde de opresora y entretenida televisión, o por que no leer,
ya que una tarde cerrada y nubosa no dejaría entrar claridad en su casa de pequeñas ventanas…
Al cabo de llegar a despejar la vereda y hacer un prolijo montículo sobre la zanja, casi ya dos casa de distancia de su puerta despintada sin manijón ni timbre, este hombre se mete en su casa, luego de haber frotado la escoba fervorosamente en el árbol del vecino,
Que vale aclarar que es del estado, pero al estar frente a su entrada, este como todo ciudadano considera que no solo es su responsabilidad, sino que le pertenece, cosas de la idiosincrasia argentina…

11.7.08

Siempre escribo...


Cartas no.

Gracioso,
nunca escribo lo feliz que me pone
la noche más suave,
nunca escribo suave de todos modos.
Pero aun tengo algunas preguntas
que me dejan quieto durante horas,
sin reprimirme, pero absorto,
lleno de silencios helados,
duros como vidrios...
La verdad no sé con que palabras se escribe,
si todo esto no lo es.
Sin dudas, de todos modos,
no dejaría de garabatear entonces.
Parece no caber la desgracia de mi voz
en letras tan pequeñas
como las que he aprendido a escribir,
la sutil franqueza con la que me dejo desflorar
en un juego íntimo y exponente,
como creer que así es como escribo mis poemas,
catarquico medio de no permitir
que la locura termine de colonizarme,
y la muletilla de ponerme trágico u oscuro,
onírico y febril, para que no me queme demás la boca.
Y siempre, siempre me quedo esperando
a que se haga bien tarde,
me dejo sumergir en la somnolienta hora de la madrugada
donde los ruidos se pasean dormidos,
silenciosos, a veces, cerca de mi cuerpo
de mi propio silencio asustando lo que no puedo tocar...
condición humana a la que no tengo modo de evitarme...

7.7.08

Entre cuadros...


Siempre comida fría.

Otra vez barajar, pero no dar las cartas,
es bueno el juego donde los ojos son de otro,
yo siempre me mezclo, de eso me hago lo que soy,
y con todos esos veedores leo lo que escribo,
cuando solo me dejo en un rato sucumbir dulce,
variar entre los pliegues de algo razonable
que sabe como hacerme bajar la guardia
y siempre, siempre buscar la espalda de los espejos.
La verdad que cada vez que lo pienso, me sonrió cómplice,
son muecas que rearman una cara que se aburre
de las displicencias, que conforman
el montón de gentes que me rodea temporalmente,
tal vez, son solo mis cuentas, mis augurios y desaciertos,
pero me gusta jugar con estas sumas,
me provocan una irremediable sensación de curiosidad,
subir, bajar, estar sentado e intentar agacharse,
los seres humanos podemos hacer imposible cualquier cosa,
somos esa raza que no sabe por que, pero que participa siempre
que haya más de dos minutos, sobre todo si se puede mostrar, je.
Y por cierto, me falta una carta, oiga, me falta una carta!
Es tan normal querer jugar en cualquier condición,
siempre y cuando el humano sienta chances de victoria, que triste.
No es que lo mío sea la aventura de competir, el deporte, no,
juego por que no llevo mas que perder, es una buena aventura,
y sinceramente, en la última partida perdí el miedo,
y había creído que ya no me prestaría a nada de esto,
y aquí me ven, desafiando la nada,
a ver si consigo un poco mas de ella…

3.7.08

Un silencio tambien...


Suma huesos.

Un día de felicidad
que te cueste la vida,
otro que pague,
una sorpresa a desenvolverse
policromatica, atemporal, inexorable
y alguien diría juego,
yo por lo menos, je!
Dale la vuelta a la tortilla
antes que se queme la cocina,
que se abra la sartén al medio,
sino me caigo, me pierdo
en una mecedora de alambres de púa,
en la cama de clavos sin limpiar,
al lado de mi conciencia,
bajo tu manto de sombra
en los pliegues de tu sombrero,
en los trabajos bajo tu pollera
sin las manos limpias,
en los ojos de vidrio, je!
Y en una de esas
es solo una atemporalidad,
una cama y otra y otra,
una sucesión de ardores infernales,
de sueños sin asesinos,
de juguetes pródigos
de sudor, de sangre,
así se ha de callar mi silencio!

Nota:
Mal callado, entre abierto en un sueño,
en la boca de los ojos,
en los oídos apretados
de contarse los dedos hasta que falte uno, je!
Hasta que la cuenta no sume,
no rompa vidrios, ni sales de emergencia!

23.6.08

Una ciudad llena de...


Espadas de cristal.

Extraño el juego
de mis tigres de bengala
con mis gatos de porcelana,
las trampas de la cabeza
y las siestas sudorosas
a la vera de tus manos
destejiendo el holocausto
de mis sueños,
de mi piel,
preparando un asesinato perfecto,
inmolando madrugadas
entre las piernas,
en la sombra áurea
de tu nuca,
de tu silencio,
comiendo los oxígenos
que tengan con que lastimarme,
cocinándome el corazón
con besos fuertes,
atando mis manos
para que no te suelte,
para que no me toque
las heridas
que hacen los perros
de mi cabeza,
mientras sacas a pasear
mi locura todas las mañanas!

Nota:
Casi salgo a inventar
los caminos licorosos
que solo tu boca crea,
casi vuelvo a creer
que sin tus manos
mi cuerpo no tendría forma!

17.6.08

Obligar...


Algo estupido.

Un juego raro se podría decir,
como una semana con doble domingo, una casa con diez pinos,
el tipo del que hablo es el mismo, siempre es el mismo,
locuta, escribe, parpadea y sueña silencios lentos,
aveces su silencio es una precipitación de palabras
que se buscan forma entre si, otras tantas
solo un garabato que le entretiene la cabeza.
Hoy en particular no sabría discernir que es exactamente
lo que le ocurre, pero cabe destacar, que no es importante
y la cuenta asimétrica de circunstancias puede desarrollarse con total normalidad, de modo que siguiendo el espíritu del lenguaje que me tomo prisionero, será como relatare lo que me venga a la gana, o bien encuentre beneficioso.
Secuestro inoportuno, una semana dispuesta
en la soledad de cuatro paredes pobladas de muebles incómodos,
un televisor inoportuno que destellaba colores
sin ninguna armonía, el mismo maldito con un cartel de mute
en la pantalla cargándolo de inutilidad.
Una radio que con mala frecuencia daba un sonido desgarrado,
constante e inexpresivo al hábitat, donde el piso frió
era mas incomodo que los malos muebles.
Dibujos sin terminar eran las decoraciones de las paredes,
que una humedad depresiva y vaga no terminaron nunca de moldear,
y la realidad de la ventana era lo único heroico,
ya que unas maderas desparejas y mal clavadas
le daban un aire irreal e histriónico, donde uno podía imaginarla
mucho mas linda que todo lo que veía a su alrededor, por eso la taparon.
Luego lo asombroso era la calidez de la cara de pasamontañas
que me hablaba despacio, claramente, con intención de ser oída,
la mala comida cortada, el tenedor de plástico, el vaso descartable,
un número de datos que lo dejan a uno sin un lugar reconocible,
las charlas jamás llegaron a ser una conversación,
si bien hubo hasta un partido de truco una noche absurda,
donde el frió le recordó a el pasamontañas que no estaba tan solo,
nada llego mas lejos que eso, y obviamente el partido lo perdí…
los momentos críticos eran los llamados más sentimentales,
teniendo que leer una nota mal escrita a punta de pistola
y sin tener que equivocarme, así que la practicaba
varias veces antes de llamar, gajes del nuevo oficio.
Y todo para acabar tapado por una almohada
que aplaque el estruendo que termine mi relato, que injusto.

5.6.08

Pulso...


Miedo.

Asesino de factor sorpresa,
una conjetura y una realidad
que viven cagandose a trompadas
maniatadas una a la otra,
siempre perdiendo,
siempre ganando una oportunidad
para volver a empezar la riña,
la maldita relación que las hace
tan débiles y tan omnipotentes,
sin diarios, sin preguntarse por que,
solo el alimento de la violenta tristeza
que las yergue,
las deja hacer conmensurable
su triste realidad de desamparos,
de búsqueda descuajada
donde nunca sabrán nombrarse,
nunca lograran reconocerse...
Nota:
La estadística es como la ropa de baño,
muestra cosas interesantes,
pero tapa lo fundamental.

19.5.08

No imagnar...


Croquis.

Otra vez la lluvia, una consecuencia de pedir
que todo esto pare de una vez,
y ahora la ciudad parece sudar mi calvario.
Un hombrecito que sigue descubriendo gestos
y marcas en un rostro que parecía conocer muy bien.
Pero cuantos juegos tendré que armar hasta llegar a cansarme
y que la primera persona, este solo en ese personaje
que todo lo dice, lo vive, lo siente y no sea a mí
a quien le digan que se cuide, que están para lo que necesite,
la primera persona es el personaje que me escribe de puño y letra,
los juegos son todos los de mi cabeza, son los mismos que le caen encima a otros humanos, que son personajes de sus historias,
las que aveces son mis dedos las que las cuentan…
parece que escribiera en laberintos de espejos,
que estuviese buscando un solo reflejo en cientos de opuestos perfectos a las facciones que me representan,
en la idealización de mi imperfecto cuerpo,
que se muta cuatro estaciones al año, je.
Si, es eso, una búsqueda incesante, un tiempo invertido en intangibilidades, que solo dejan que el tiempo corra como una quinceañera por los relojes y su tic tac, mis latidos…
Sabemos que no se puede marcar el paso en el asfalto,
solo golpear los talones, de eso debo estar cansado,
no de seguirme el paso, caminarme,
no se hacer silencios, son solo espacios para que otras palabras
se llenen del aire que no respiro.

13.5.08

Dibujando...


Polaroid.

Un hombre inmerso en la plenitud de su sillón de lectura,
bebe un café grande, humeante, siempre con esas medialunas
que come de a ratos, juega con el humo de su cigarrillo,
y espera la mirada contemplativa de la mujer que ama
del otro lado del living, sonríe tibio, cómplice,
cada vez que se descubren besándose
a miradas muy conocidas, calmas y sinceras.
Es una escena que se repite casi todas las noches,
ella solo lee en la mesa, el obviamente solo en su trono,
y es esa distancia diaria llena de silencio, de respeto,
que los llena de otros aires, lugar íntimo, propio
y solo entrelazado de miradas que lo entienden todo,
que no buscan aprobación, solo un mimo mudo,
como solo saben dar los ojos.
Son las cuatro de la mañana el hombre esta sentado en su escritorio,
ella esta en la cama jugando con los rulos de su pelo,
con sus recuerdos y se sonríe pausadamente,
se le mojan los ojos, se friega las manos.
El escribe algo que lo sorprendió breve,
luego de haber cerrado el libro,
no sabe exactamente que es lo que quiere escribir,
pero sabe la necesidad que lo empuja de a ratos
a mirar hacia un lugar fijo, y buscar en los silencios de la cabeza,
la otra frase que continúa su escrito.
Busca de a ratos un pedazo de media luna,
pero no están a su lado esta vez,
tampoco la mirada mínima y mágica que lo deja reconocerse
en un mundo real, pero sabe que esta entre papeles, palabras,
que son todo lo que lo hacen así, lento, meditabundo,
perdido en pequeñas miradas eternas que le dibujan las caras
de todos los amores que no sabe que tiene,
que llenan tantos cuadernos, tantas noches donde no buscar
hace que este ahí, sentado frente a su propia pausa,
haciéndose letras que le terminen el pasaje de las noches,
hacia una cama que fundirá todas las ausencias,
que le contaran la historia, que nunca tendrá en las manos,
en lo versátil de su pluma y su vocabulario,
tratando de dejar una huella, que jamás queda en papeles.

11.5.08

Postal...


Nota.
Has feliz a alguien,
has un asesinato perfecto,
has la cena y la cama,
limpia el lavatorio después de los dientes,
después de afeitarte o vomitar,
planta un árbol y un muerto en la casa del enemigo,
no dejes de vivir como un fantasma,
antes de encontrar tu nombre y tu especie,
y has silencio…

9.5.08

Imaginando...


Confieso, no divago...
Acepción implícita donde dejar
guardadas las formas
donde encuentro el placer ahondando
en la inquietud que tiene
la fragilidad de tu cuerpo
al esgrimir el condensado aire
que envuelve el silencio que soy,
donde madrugan los perfumes más íntimos,
las noches aquietadas en una mano
de caricias sedando piel.
Donde la esperanza juega con formas
precarias de la vida,
resguardada bajo el polvo que expande
la incertidumbre
sobre el color de los sueños.
Suma, desmedro tibio
capaz no solo de partir bañaderas,
la espesa resolución de tus hombros
se multiplican en la sed de mis manos.
Nunca acompaño la verosimilitud
de la locura con el calor de mi boca,
desenfundando una simple manera de estar
con todos los sentidos resplandeciendo
el sabor del vértigo que genera la ausencia...
Lugar donde armar pequeños castillos de naipes,
donde pasar el invierno.

Nota:
Casi imposible escribir desnudo... así,
como un sumergible ahogado en la pileta del patio...

6.5.08

Esperando...



Alguna señal...

Inhóspito seguir una línea
tan delgada como la conciencia,
la primera palabra que se siente
y ahí esta el instinto, ja!
Seguir una línea
delgada como tus aromas,
bajo los estruendos ácidos
que supuran de tanta gente.
Abierto de lado a lado
en el sutil silencio de tus manos
enmudeciendo mi espalda,
y seguir lógicamente a no repetir.
Reconocido y siendo ese sinfín
de holocaustos y años nuevos luminosos,
la copa llena que se hunde en tu labios,
lo incomparable de la equidad
de la cama a tu lado,
lo callado de los amaneceres
comidos a besos,
Y sin preguntas seguir siendo
la sutil trasparencia de los espejismos
que siempre están explicando todo
desde el otro lado,
para que nunca te pierdas
tras las líneas que escribo!

Nota:
A saber, sabor, versos,
Y por que pequeño mapa de un barrio
más que entrañable y sanguíneo
en esta tan pronunciada ciudad mía,
que se sumerge en las junglas
como en los cielos ávidos de un mundo
sin conciencia, si mas que a propósitos,
donde las distancias crecen como chicos!

5.5.08

Desatino...


Inadmisible.

Señor risueño,
me parezco a mí, cuando me quedo escondido,
también a veces me quedo espiando
con la puerta entre abierta,
como un señor jugando bajezas risueño.
La vecina de enfrente que sigue engordando,
me parezco a mí, devorando horas y telones,
perforando mí ultima vergüenza,
como una tortita con el dedo gordo de una vecina.
Muchacho que escribe inmerso en insatisfacción,
me parezco a mí, en lo repetido, en lo cansino
cuando juego con los harapos de una infancia
que aun sigue terminándose, como días,
como hojas garabateadas en los hastíos
de un muchacho escrito insatisfechamente.

4.5.08

Sinceramente...


Acepto lugar.

Después de caminar,
caminarse entre papelitos,
retazos de la memoria mal escritos
en todos los rincones de la voz
que protegen el color de una esencia,
donde más disfrutan mis palabras
el hacer juegos inverosímiles, a veces certeros.
Mejor que el café lo invites vos,
yo estoy lleno de cuadernos y malos hábitos
como para que te quedes a creer en estas greguerías,
donde nunca logro sacarme indemne,
sobrio de la fealdad con que me trata la soledad
cuando le ando esquivo y temeroso...